Nos prometieron un nuevo renacimiento y nos están llevando a un nuevo feudalismo

Por Juan Tugores Ques, Catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona y colaborador de Economistas Frente a la Crisis en Cataluña

Una de las crueles paradojas de la crisis, cada vez más abrumadoramente evidente, es que su gestión ha estado, y continua estando, en manos de quienes la provocaron. Con ello han conseguido no sólo inmunidad e impunidad sino además generar un escenario postcrisis en que aumentan su peso los poderosos intereses que representan y que difieren sustancialmente de los del conjunto de la sociedad.  Cada vez adquiere más relieve la expresión “quiet coup” – golpe de estado sigiloso, en alguna traducción en la web – que desde 2009 viene utilizando Simon Johnson – nada menos que execonomista-jefe del FMI – para describir, con experiencias de primera mano, cómo las élites financieras – con conexiones y altavoces en los ámbitos políticos y académicos cada vez más fácilmente identificables – nos han llevado a la actual situación y siguen decidiendo nuestros destinos.

Una parte importante del “relato” de estas élites caracteriza la crisis como una fase schumpeteriana de “destrucción creativa”. Apela a los excesos del pasado – sin mencionar que los más importantes son los que ellos mismos generaron en los ámbitos que controlaban – para presentar la crisis como un mecanismo depurador, prácticamente “purificador” de las ineficiencias acumuladas y, por ello, como la condición necesaria o antesala de una nueva era en que las fuerzas de la innovación creativa que ellos dicen encarnar – suelen llamarle “excelencia” – propiciarán un nuevo renacimiento una vez liberadas de lastres tales como los “derechos adquiridos”, los mecanismos de cobertura social y buena parte de las “cargas” del Estado de Bienestar.

La retórica de la austeridad se ha alejado de la noble virtud del ahorro y la preocupación por el futuro para pasar a prostituir el concepto utilizándolo como ariete contra el modelo social europeo – el estado del bienestar – logro histórico que ha demostrado que es posible combinar, con potentes complementariedades, un razonable crecimiento económico con la democracia política y las políticas sociales. Las verdaderas intenciones de esos planteamientos aparecieron con nitidez primero con la “carga” contra el estado de bienestar, luego con la presentación de los “gobiernos tecnocráticos” como alternativa superior a la democracia (y con la cada vez más indisimulada admiración, especialmente en privado, con los “parámetros” de gobernanza de China o incluso de Rusia), y más recientemente con las referencias a que el estancamiento secular puede ser una opción…si no seguimos sus directrices.

Pero la realidad es tozuda. Cada vez son más evidentes los cambios en la distribución de la renta, iniciados con la globalización pre-crisis, acentuados con ésta, y que, de continuar como hasta ahora, se acentuarán en los escenarios postcrisis. Incluso el Journal of Economic Pesrpectives dedica en 2013 uno de sus influyentes symposia a la concentración de los ingresos en el 1% más rico de la población. Algunos indicadores al respecto muestran cómo estos primeros tiempos del siglo XXI nos retrotraen a distribuciones de la renta similares a las de hace un siglo. Otro ex economista-jefe de FMI, Raghuram Rajan, ha explicado con claridad por qué la creciente desigualdad no es sólo un problema social “colateral” sino una fuente de ineficiencias y fragilidades que han tenido mucho que ver con la gestación de la Gran Depresión, de la actual Gran Recesión y, añadamos, si seguimos por este camino, de la próxima.

El empobrecimiento de amplios segmentos de las clases medias y populares ha debilitado el motor de la estabilidad económica y política especialmente en Occidente, abriendo incertidumbres sociopolíticas y conduciendo a revisar los acontecimientos que generaron en el Viejo Continente dinámicas similares en las décadas de 1920 y 1930. A un nivel más concreto, en algunos países como los del Sur de Europa, incluso el Banco de España ha mostrado datos acerca del sobrecoste que han de pagar por acceder al (escaso) crédito las medianas y pequeñas empresas en comparación con el coste de financiación para las grandes empresas. Las tendencias regresivas a escala internacional se ven así especialmente acentuadas en los países del Sur de Europa.

La concentración de poder en las élites no es sólo económica sino asimismo política e ideológica. La capacidad de los sectores más poderosos para influir sobre la realpolitik no ha dejado de crecer con la crisis pese, debe insistirse, a ser sus principales causantes. El discurso de la “inevitabilidad” trata de provocar la resignación del conjunto de la sociedad, y las formas despectivas (seamos suaves) con que influyentes sectores de la academia tratan cualquier discrepancia, pretenden cerrar el círculo de los poderosos (y bien financiados) “intereses creados”. Esta concentración del control de posiciones de influencia es sustancialmente más parecida a la de épocas feudales, con la ortodoxia económica desempeñando un papel similar al de la ortodoxia eclesiástica de aquellas épocas, incluidas las funciones inquisitoriales frente a cualquier disidencia. Estos rasgos, junto con las tendencias de desigualdad en la distribución de la renta, encajan bien en la conceptualización como neofeudalismo para referirnos a lo que se está alumbrando. Justo en las antípodas del neo-renacimiento que describen los apologetas de la ortodoxia. “Si no os gustó la crisis, esperad a ver lo que llamamos recuperación” podría ser el sentimiento íntimo de algunos de ellos…

Llegados a este punto aparece la cuestión central de la necesidad de profundizar en una alternativa sólida. El enorme reto abierto, tan crucial como urgente, es conformar una alternativa capaz no sólo de explicar de forma convincente un relato mejor sustentado en los hechos. También ha de ser capaz de sintonizar con las experiencias y expectativas de amplios sectores de la población. Capaz de convertir en planteamientos operativos a través del sistema democrático (todavía) vigente la conformación de propuestas susceptibles de recibir apoyos ciudadanos en las urnas. Capaz de superar las presiones y descalificaciones de todo tipo que se lanzan contra cualquier iniciativa al respecto. Capaz de jugar en los mismos niveles – nacionales e internacionales, mediáticos y sociales – en que han articulado ya posiciones hegemónicas los “intereses creados”. Capaz de afrontar la lección bíblica de que a menudo “los hijos de las tinieblas son más preclaros que los hijos de la luz”. Capaz, en definitiva, de re-encauzar los acontecimientos y las decisiones de tal manera que nuestros hijos y nietos puedan seguir viviendo en un modelo social y político en que se siga mostrando la complementariedad entre progreso económico, democracia política y bienestar social. Capaz de evitar, por el contrario, que cuando mi generación explique a sus nietos lo que era el estado del bienestar su respuesta no sea que no les “contemos batallitas”. Capaz de evitar que nos reescriban la historia a su dictado, como en la orwelliana 1984, los que nos prometieron un nuevo renacimiento y nos condujeron a un nuevo feudalismo en que las posiciones de señores y siervos quedaron consolidadas en el devenir de esta crisis…

14 pensamientos en “Nos prometieron un nuevo renacimiento y nos están llevando a un nuevo feudalismo

  1. Reblogueó esto en Aún se puede decir algo másy comentado:
    Os expongo el post que pone el exrector de la Universidad de Barcelona Joan Tugores
    Creo que vale la pena entender que como dice :
    ““Si no os gustó la crisis, esperad a ver lo que llamamos recuperación” podría ser el sentimiento íntimo de algunos de ellos…”

  2. Lo peor de todo eso es que son muy pocos los que lo desconocen, porque lo contrario al menos sería un consuelo.
    La mayoría que asiente en silencio, que se queja amargamente, que se lamenta de la situación, incluso que proclaman la necesidad de una limpieza y un cambio de rumbo, siguen votando a los mismos o se quedan en casa. Y por mucho que digan, es así, soy testigo asombrado y casi incrédulo de ello

  3. Pingback: Nos prometieron un nuevo renacimiento y nos están llevando a un nuevo feudalismo - Iniciativa Debate Público

  4. el siguiente documental avala muy bien las reflexiones de Joan. Os insto de verdad a verlo ” La doctrina del shok” de Naomi Klein. y “the corporation” la corporacion – de Naomi Klein y Noam Chomsky. Habla exactamente de como la elite financiera y las grandes corporaciones compinchados con los gobiernos estan llevando a cabo este nuevo fascismo financiero. Es espeluznante cuando te das cuenta que no es una pelicula y que esto esta ocurriendo de verdad. Han echo ya varios experimentos como en Chile. el corralito de Argetina y ahora el experimento es Grecia, España, Chipre. Pero ojo esto va a implantarse a nivel planetario. Y sabeis lo peor? que esta elite insaciable estan pensando en hacerse con todo el control de las materias primas como el agua,los alimentos…Mirad los documentales y pasadlo a todo el mundo. Mirad tambien como quieren controlar la alimentacion “El mundo segun Monsanto”
    ahhh, me gusta esta pagina, me refiero a “economistas frente a la crisis.” Ayuda a sentirte mejor, saber que no estas solo intentando encontrar apoyo en otros que queremos hacer un mundo mejor

  5. Tiene mucha razón el profesor Tugores, que lo fue mio en la facultad, cuando habla de la academia como uno de los pilares en que se fundamenta este neo-feudalismo. Como economista me apena el discurso único que sobre la base de inevitabilidad pretendiendo que una ciencia normativa (lo que constituye en si mismo un oximorón) pontifique sobre cuestiones sobre las que la mera pátina matemática se confunde con demostraciones indiscutibles sin más apoyo que axiomas que buscan fabular (modelizar) pero que han sido falsados más allá de toda duda razonable. Sin embargo, su dominio mediático es de tal calibre que consiguen que su ideología tan respetable como cualquier otra pero no más, pase a ser una verdad indiscutible e indiscutida que incluso sea admitida por aquellos que pretenden modificarla o hasta combatirla. El crecimiento infinito como sinónimo de bienestar de la mayoría es un falsedad evidente pero que ahora se nos aparece como barrera infranqueable ante el que el mainstream se atrinchera para dar su última batalla a costa de la sangre de otros, eso es sin duda eticamente reprobable.

  6. ‘Llegados a este punto aparece la cuestión central de la necesidad de profundizar en una alternativa sólida’
    Ok, soluciones al problema. Yo solo veo una hasta la fecha: la economía publica, la común, como solución. Ese mal llamado Estado del Bienestar que estas elites (como siempre) están desesperadas por defenestrar. P. ej. Draghi, en declaraciones a medios de prensa en el 2012.’El estado del Bienestar europeo esta terminado’, dijo el ex-banquero privado mafioso.
    Efectos de la economía publica:1.- ‘La treintena gloriosa’ 1945-1975. Centro-europea y escandinavos. Pib publico del 45%, crecimiento al 3,4, 5, 6% sin pestañear. Desigualdades a la baja. Eficiencia económica del conjunto de la población a todo maquina. 2.- Los nórdicos, ¿Qué más hay que decir de ellos? Que además de lo anterior, conseguían índices de Gini próximos al 0,220. Conclusión: ¿alguien duda de que crecimiento e igualdad van al MISMO TIEMPO o simplemente no van? Nunca ha sido así, y nunca, en 2.000 años de historia económica se ha crecido como en ese periodo. Ni de modo tan eficiente.Que no nos tengan que venir economistas del FMI a explicarlo. En negativo: 1.- La austeridad, (que risa de nombre, el de ‘ que se jodan’ de la diputada del PP sería mas apropiado: expolio, extracción, mera conquista de rentas sería lo más exacto. Trasvase puro de rentas y patrimonio de clases medias a elites. Privatización a ultranza. Fácil si tienes el Boe a tu disposición y sólo buscas un buen retiro en Endesa (p.ej.). La puerta giratoria de estos malditos políticos actuales. 2.- A mi modesto modo de ver, o se reactiva la economía publica, hasta el 55 % sobre pib llegaron los finlandeses, o … se acabo el crecimiento. Repasen las tablas de crecimiento europeas desde el año 0 a 1900. Y de la igualdad, mejor no hablar.
    Economía publica y sus etiquetas: común, cooperativa, progresista, social, …. evolutiva. Evolutiva :¿Nuestra especie camina hacia más economía individual o hacia más economía común? .
    Nos van quitar todo lo que puedan.
    Excelente articulo que suscribo al completo. Saludos,

  7. Felicitaciones por el artículo.
    Con aptitud y actitud radical
    http://mitodelacavernayreflexioneseconomicas.blogspot.com.es/2013/11/la-imagen-del-puno-y-la-de-los-mercados.html
    Vamos a contar verdades, aquí el último informe sobre la realidad alemana que nos ocultan y las consecuencias de las reformas que nos imponen:
    http://mitodelacavernayreflexioneseconomicas.blogspot.com.es/2013/12/silvina-por-favor-hagan-esto-publico-y.html

    Los mercados financieros hoy para al menos un 60,8% de la ciudadanía se asumen como la única realidad posible y me viene a la memoria este reciente artículo: Idiotas, cándidos y tontos de pueblo
    http://es.scribd.com/doc/188705489/Idiotas-candidos-y-tontos-de-pueblo-por-Manuel-Bendia

  8. Pingback: Nos prometieron un nuevo renacimiento y nos est...

  9. Creo que en el feudalismo el Estado era mínimo, pero suficiente para cobrar todos los tributos que podían a los pecheros, librándose como siempre los privilegiados. Algunos pecheros se iban al bosque para huir del pago.
    Pues estos Estados Multiples e Inmensos que tanto amais exprimen más al pechero. Los privilegiados que siguen siendo cuatro, les hemos dado los paraisos fiscales y fórmulas de escaqueo. Pero ya no hay bosques para meter a tanto asfixiado por los impuestos.

  10. No sólo es curioso lo muy cierto de las observaciones del maestro Tugores, sino duro aceptarlas por la traición que suponen. Los tiempos han cambiado desde que el honor y la dignidad eran sus pilares, hasta los actuales que priorizan la maximización del pequeño movimiento, sea bursátil o del humano venido a parte de un engranaje, para satisfacción de bolsillo anónimo. El hombre deshumanizado parece estar detrás de toda esta maniobra contra si mismo, contra su igual. Es un movimiento territorial al más puro estilo mordisco perruno, pero sofisticadamente. Dicha crisis no queda limitada a lo económico. Dicha crisis crea esclavos de su propia deuda, de su propia existencia, porque todo vale algo y su coste no es poco. No es sólo meritocracia, es gota a gota, un nuevo modo de vida que lo condiciona todo, desde cuantos hijos tener, a cuanto estress deben sufrir los párvulos para ser aptos o sus padres para servir comida en la mesa. En definitiva, esa traición perpetrada por quienes representan a la Sociedad, llamémosles clase política, su corrupción y su saqueo del sudor público, es lo que rompe el equilibrio al decantarse por su ego antes que por su honor, tal como hubieran supuesto resistencia otros cánones o valores.
    No tendremos suficiente agradecimiento para líderes ideológicos que sean capaces de mover este superpetrolero que no sólo salvarán a personas (vs humanos) sino la dignidad en sí misma.

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