¿Luz al final del tunel?

Por José Candela Ochotorena, doctor en economía y miembro de Economistas Frente a la Crisis – Valencia

En diciembre de 2006, Juergen B. Dongen, de la Universidad de Colonia afirmaba: “(casi) toda la inyección de liquidez del BCE se la ha quedado España (e Irlanda) para vivienda..” (FMI, conceptos 36m y 36n) (Vergés, 2007) Ese mismo año, la cifra de inicio de construcción de 800.000 viviendas en España creaba cierta preocupación en los mercados, que se convertía en alarma cuando rumores insistentes hablaban de 400.000 viviendas nuevas en el stock de las inmobiliarias.

Para nada ayudaba la actitud del gobierno, que desoyó en 2005 las advertencias sobre acumulación de riesgos inmobiliarios. Según los datos del servicio de estudios del BBVA: Un 45% del incremento en el Valor Añadido Bruto español entre 1998 y 2007, se debió al aumento de las actividades inmobiliarias y de la construcción, y según Vergés (O.I. octubre-2008) la cifra total de beneficios del ladrillo entre 2003 y 2007, fue 315.000 millones de euros.

 Al centrarse la inversión en un bien de consumo a largo plazo, el aumento de PIB, y por lo tanto el consumo no se correspondía con la capacidad de producción, impulsando al alza las importaciones. El déficit corriente llegó a alcanzar en 2007 el 9% del PIB, al nivel de USA. El comercio exterior a 2008 había acumulado una deuda de 349.213 millones € (B.E.)

A finales de 2007, la deuda  hipotecaria sumaba 1 millón de millones de euros, con un plazo de vigencia medio de 27 años. Actualmente, el compromiso de cuotas mas intereses de los españoles para los próximos veinte años se calcula en 1.500.000 millones de euros, que suponía el 330% de la renta de los hogares españoles  ¡España, un país de deudores!

A finales de 2007, el interbancario de Frankfurt , a la vista de que los bancos españoles debían 360.000 millones en ese mercado, cortaron el grifo, hundiendo la actividad inmobiliaria española y provocando una brusca sequía de crédito (R. Vergés 2008)

Una deuda de los hogares que superaba al PIB, y de las empresas no financieras en torno al 32% del PIB, proporciona el cuadro privado del país de deudores. De 1998 a 2007, las necesidades de financiación externa de la economía española pasaron de -0,5% al 9,5% del PIB (INE y BE, 2008)

El Gobierno, comenzó tomando medidas erráticas, como el reparto de subvenciones y ayudas sin criterio. Por otra parte, producto del miedo a las grandes fortunas y los bancos, se negó a recurrir a la imposición directa, o atajar el fraude fiscal. El resultado, ya en 2008, era que la cómoda posición de superávit se trasformó en un 3,8% de déficit, y un 50% de ratio deuda publica/PIB. Estos indicadores llegaron en 2010 al 11% de déficit y una ratio deuda/PIB del 61%.

Una vez perdido el control, y ante la presión de la Unión Europea, el Gobierno hizo recortes del gasto público en los capítulos mas sensibles: pensiones, sanidad, servicios sociales y enseñanza. Todos ellos actuaron de forma pro-cíclica, empeorando la situación de endeudamiento de la economía española y de sus cuentas públicas.

Nos hemos detenido en estos preliminares, para que se entienda la evolución de la deuda española, sin prejuicios  norte-sur, y sin eludir responsabilidades del gobierno y gran parte de la sociedad española, que entonces surfeaba alegremente sobre la burbuja y hacía callar a los aguafiestas (que eran mas numerosos de lo que se dice) .

En esa fecha origen de los problemas, y anterior a Septiembre de 2008, la deuda pública era del 40% del PIB, y las cuentas del Estado y la Seguridad social disfrutaban de un cómodo superávit  2 % del PIB.[1] El déficit exterior reflejaba  la confusión entre inversión y consumo, típica  del mercado de la vivienda, y también el atraso tecnológico respecto a nuestros socios principales, producto de la aversión a la ingeniería  derivada del ridículo tamaño de las PYME, y la falta de cultura empresarial.

Una serie de acontecimientos contribuirían a transformar una parte creciente de la deuda privada en deuda del Estado, llevando la prima de riesgo del bono español, desde los 25 puntos de 2007 hasta los 650 de inicios de 2012: La pérdida de casi cuatro millones de empleos; El frenazo al consumo con la caída en las cotizaciones fiscales; El afloramiento de las ineficiencias en obra pública y  gasto de las CC. AA; La rápida generación de déficit en los seguros públicos de desempleo; El crecimiento desorbitado de la morosidad crediticia, y las fantasías delictivas de los gestores público y privados de las Cajas de ahorro.

Sus corolarios: La deuda externa española en 2009 ya superaba los 450.000 millones de euros (B.E.) Se había producido la quiebra de numerosas empresas, reducción drástica del consumo, desconfianza de los inversores y búsqueda de beneficio en las apuestas a la baja de los especuladores.

La devaluación de los activos inmobiliarios al desinflarse la burbuja, el aumento de la morosidad por la quiebra de las economías familiares y de las empresas, y las operaciones nada claras que las Cajas de Ahorro habían llevado a cabo, afloraron la insolvencia potencial de esas instituciones. El Gobierno decidió, alternativa a la quiebra del sistema de Cajas, rescatarlas: La cifra alcanza los 220.000 millones de euros. Como las disponibilidades públicas no alcanzaban, en febrero de 2012 se decidió pedir ayuda al Eurogrupo por 41.000 millones de euros.[2] El siguiente cuadro, publicado recientemente  por “gurusblog”  es muy útil para visualizar la cuantificación del rescate bancario.

INYECCIONES DE CAPITAL A CAJAS Y BANCOS:    59.130 Millones de €

ESQUEMA PROTECCIÓN DE ACTIVOS:……………    28.267    “

SAREB (Deuda garantizada + Capital público)…………    48.546     “

ADQUISICION ACTIVOS FINANCIEROS (FAAF)         19.342     “·

EMISIONES DEUDA BANCOS (Avaladas por el Estado)  64.112    “

IMPORTE TOTAL:…………………………………… 219.397  Millones de €

Entre la cifra solicitada y los fondos utilizados hay una considerable diferencia. Según Julio Rodríguez, las sucesivas subastas de deuda española se han alimentado con el recurso de los bancos españoles al BCE.  A septiembre de 2013 el saldo pasivo estimado era de mas de 180.000 millones (El saldo de deuda pública en los activos de los bancos es 220.000 mill €). A esos medios se suman los casi 50.000 millones del fondo de reserva de la Seguridad Social utilizados por el Gobierno para cubrir las subastas.

En 2013, la prima de riesgo ha descendido a 220 puntos, y Bruselas y el Gobierno español alardean de haber estabilizado la situación[3]. Como dice Julio Rodríguez (30/11/2013) la persistencia de los problemas `principales  complica la salida de la crisis. El rescate ha disparado la deuda del Estado Españoque podría alcanzar al 100 % del PIB a finales de 2013.

Persiste la triple crisis: Financiero-inmobiliaria; Atraso tecnológico; Y de balanza exterior. Las preferencias del inversor español reflejan una especie de alergia tecnológica; El contexto socio-cultural nos devuelve su imagen invertida, definida por la falta de acumulación de conocimientos y hábitos organizativo-empresariales, que impiden una evaluación correcta del riesgo tecnológico, y frenan la canalización productiva de la inversión.

Detrás de todos estos cuadros y cifras están los millones de dramas generados por los mas de cuatro millones de nuevos parados, una generación de jóvenes sin perspectivas, un sistema de investigación y conocimiento desmantelado, y una deuda intergeneracional para veinte años.

A la vista del relato del desastre: Elefantiasis inmobiliaria que indujo un déficit en el balance de los sectores productivos españoles; las importaciones alcanzan a las exportaciones al mínimo repunte o trastorno; se están retirando recursos necesarios para colmar el atraso tecnológico, y no se vislumbra el final del desapalancamiento financiero.

¿Cuales son los recursos y capacidades con que se pretende salir del túnel?


6 pensamientos en “¿Luz al final del tunel?

  1. Excelente articulo. Como continuación del final, los recursos con que cuentan son los derivados del supuesto auge de las exportaciones,.
    Pero a la primera de cambio vuelve el ladrillo, pues los ayuntamientos y los bancos están por la labor. Los bancos para sacar las enormes reservas de suelo que tienen y los inversores están haciendo todo tipo de presiones para acabar con cualquier reserva acerca del uso del suelo.

  2. Maravilloso artículo, que pone negro sobre blanco lo que los políticos quieren contarnos y la realidad de los frios números.
    Gracias por hacernos comprender a los ciudadanos la realidad en que vivimos.

  3. Pingback: Anónimo

  4. el artículo es como casi todos los publicados muy ilustrativos de la realidad, pero en pocos se ve, quizás por timidez arbitrar soluciones de calado, estructurales. Sabemos que el problema es del propio sistema y su auto-alimentación, pues vamos a abordarlo, se van a celebrar en Mayo elecciones europeas que si bien no van a alterar aquí lo que estamos viviendo, si puede ser un aviso a navegantes de lo que se podría avecinar, y así, haciendo un inciso, vi a numerosas personas que conozco, dar la espalda a las pasadas elecciones por el rechazo a aquellos gobernantes, resultado, el que todos sabemos, el grupo en el gobierno goza de un granero de votos persistente en el tiempo cuya composición mas vale obviar. Para luchar contra ésto es preciso crear un revulsivo para que la gente se informe y vote a formaciones de las que ignora todo que sufren las mismas desgracias que la población, otra de las salidas a más largo plazo es sin duda la “educación desde pequeños” en temas básicos para el desarrollo intelectual de la persona : político, social económico, medio ambiente(éste más grave incluso que la propia crisis)donde el individuo/a sea ciudadano/a y no súbdito/a, y sobre todo para el futuro inmediato crear ilusión en todos los ámbitos en los que nos desarrollamos, diciéndoles que nos engañan que otras salidas económicas, sociales, ambientales y politicas son no solo posibles sino realizables uy deseables, que tampoco queremos pertenecer a una Europa que margina a sus ciudadanos.Basta ya de inmundicia.

    • Gracias por el comentario, y voy a intentar responder a tu pregunta básica ¿Porqué en este blog no se atreven, nos atrevemos, a proponer soluciones?
      Contesto por mí, y mira si soy cauteloso. Las soluciones están tan lejos de las instituciones existentes (Acemoglu) que ni las elecciones europeas pueden desenredar el embrollo. Creo que el ámbito de acción es el europeo, pero falta la coalición europea con voluntad de poner orden: Primero, blindar los sistemas fiscales de los países miembros contra las agresiones de las plazas financieras que, como todos saben y nadie comenta, están asentadas sobre los paraísos fiscales. Segundo, convertir el BCE en un instrumento de política económica y devaluar el euro, o simplemente dejarlo caer hasta el 1,10 dollar por euro. Tercero, armonizar, minimamente, la fiscalidad del Eurogrupo. Cuarto, renegociar la deuda de los pàíses mas endeudados.
      Si todo esto no es posible, o por lo menos una aproximación, como la devaluación del €, las políticas para evitar la fuga de fiscalidad, y la renegociación de las deudas, alguien verá la luz en la salida del euro, alternativa peligrosa, cuyo coste ni conocemos ni imaginamos.

  5. Pingback: Diciembre 2013 | bichitosblog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s